¿Cuáles son los beneficios de practicar algún deporte en familia?

Practicar deportes siempre es una conducta positiva de base, pero hacerlo con la familia es muy positivo.

A grandes rasgos, los beneficios que esto conlleva se pueden dividir en dos grandes grupos: aquellos que impactan de forma directa y exclusiva en cada miembro del grupo y los que tienen una influencia global en el núcleo familiar.

Los primeros no difieren de los que la práctica deportiva en general, en casi cualquier circunstancia, supone. En los niños, desde el bienestar físico y emocional que les proporciona hasta la transmisión de valores éticos y personales. En los adultos, más de lo mismo. No solo previene problemas de salud y fortalece el organismo a distintos niveles, sino que siempre permite un crecimiento personal en lo mental y en lo que respecta a la adquisición y desarrollo de diferentes habilidades.

Pero a esta larga lista de beneficios por la que hemos pasado por encima porque ya te la conoces casi de memoria se suman otras ventajas cuando el deporte se practica en familia, un hábito que es perfectamente compatible con hacerlo de manera individual en otros momentos. Una cosa no quita la otra sino que ambas son compatibles y suman.

Nuevas motivaciones

De entrada, practicar deporte en familia es una oportunidad para descubrir a los niños nuevas motivaciones. A veces no hay tiempo para que prueben determinadas cosas entre el horario escolar, el juego libre y sus actividades extraescolares. Por eso, disponer de tiempo libre para enseñarles algún deporte nuevo siempre es un privilegio que debemos aprovechar. Cuantas más puertas derriben, más se enriquece su vida y su personalidad.

Además, es innegable que disfrutar de tiempo de calidad todos juntos es la forma más eficaz de fortalecer el vínculo y la cohesión del núcleo familiar. Y el deporte es una excusa perfecta para ello porque garantiza un ambiente distendido y relajado, donde todo fluye con más naturalidad y sin la presión habitual del día a día.