Prevención del uso abusivo de videojuegos

Controlar el tiempo que tu hijo dedica la consola de videojuegos, tablet o celular no es tarea fácil, pero debes restringirlo para que aprovechen el buen tiempo con otras actividades y evitar la temida y ya muy presente en muchos jóvenes: la adicción a los videojuegos.

Jugar videojuegos es divertido y una parte normal de la vida de los adolescentes. Pero hay un grupo pequeño de niños a quienes se les dificulta controlar el tiempo que pasan con los videojuegos.

Es posible tomar algunas medidas para evitar que los videojuegos se conviertan en el único refugio o bálsamo emocional de nuestros hijos:

– Supervisar y limitar el tempo de juego: Existen plataformas, videoconsolas y videojuegos que tienen herramientas de control parental que pueden ayudar en esta tarea.

– Proponer y poner en valor actividades alternativas de ocio digital y también de entretenimiento fuera de las pantallas: Seleccionar títulos adecuados, evitando aquellos que integran mecanismos similares a las apuestas y juegos de azar.

– Distribuir los tiempos de juego en varios títulos: Hacer consciente a tu hijo del tiempo que dedica a los videojuegos y de a qué otras cosas está renunciando en su lugar, de forma que adquiera el hábito de medir y de decidir de manera proactiva y crítica.

– Compartir momentos de videojuegos en familia para conocer mejor las dinámicas y crear vínculos que faciliten la comunicación y la confianza.

La mayoría de los niños y adolescentes que juegan videojuegos no se vuelven adictos o tienen otros problemas. Pero cuando los videojuegos empiezan a interferir con otras partes de la vida, es hora de intervenir.