Vamping en adolescentes: ¿cómo puedo prevenirlo?

Puede ser que el nombre no lo conozcas, pero es bastante probable que esta práctica te sea conocida, ya no solo porque tus hijos caigan en ella, sino porque a veces, los propios adultos también nos vemos envueltos en este mal hábito. Nos referimos a ese momento en el que nos quedamos pegados a las pantallas de los celulares o las computadoras (en algunos casos durante horas) justo antes de ir a dormir por la noche. A esto se le llama vamping y tiene diversos efectos negativos tanto a nivel físico, como psicológico.

El vamping puede indicar un problema de dependencia tecnológica. Está asociado, sobre todo, a adolescentes desde que tienen su propio celular. El motivo es que las obligaciones cotidianas del día a día, como las clases, las extraescolares o la familia, no les dejan ese espacio libre para socializar, entretenerse y relajarse con los aparatos electrónicos como ellos quisiesen.

¿Qué efectos tiene esta práctica?

  • Descanso insuficiente: Cuando los menores, en lugar de dormir, se dedican a usar las pantallas no descansan lo suficiente para afrontar las actividades del día a día. Si trasnochan y luego se enfrentan a actividades intelectuales y físicas que requieren un esfuerzo extra, como estudio o exámenes, ese agotamiento se acumula y se manifiesta en la disminución de la capacidad de atención y retención (memoria).
  • Trastornos de sueño: El cuerpo humano está preparado para diferenciar las horas del día, de las de la noche, y estas últimas, por lo general, se utilizan para descansar. Claro que, si las retinas de los ojos continúan expuestas a la luz de un dispositivo, la segregación de melatonina, una hormona que juega un papel importante a la hora de dormir, se detiene y esto hace que nos cueste menos estar despiertos. Este signo podría llevar a que la persona, en este caso el niño o el adolescente, padezca insomnio a medio y largo plazo.
  • Problemas de depresión y de ansiedad: Según algunos estudios, llevar a cabo esta práctica de manera frecuente podría acaba generando ansiedad e incluso depresión.
  • Aumento de peso: Cuando la segregación de melatonina se ve alterada, a su vez también puede influir en los hábitos alimentarios de la persona. Esto es porque lo que sí que aumenta es la fabricación de neuropéptidos, los que potencian las ganas de querer alimentos más dulces y grasos.
  • Cambios de humor: No dormir las horas necesarias puede llevar a alteraciones en el humor, a estrés y en algunos casos también a comportamientos agresivos.

Otras consecuencias directas son el cansancio, la falta de concentración, fatiga visual, alteración del metabolismo y unas defensas más bajas.