Educar a tus hijos en la autenticidad

Para educar a tus hijos y no permitir que se dejen arrastrar por los demás, es importante que, sobre todo, les eduques en la autenticidad. Las personas nos parecemos, pero en este mundo, todos somos únicos gracias a nuestra propia idiosincrasia. El sentimiento de autenticidad nos hace sentir bien respecto al entorno.

La autenticidad no va de ser originales o de no imitar a los demás. Trata más bien de los valores y de saber comprender y actuar conforme a lo que es importante en esta vida. Una persona auténtica, ya sea un niño o un adulto, procura decir siempre la verdad, es responsable de su trabajo, de sus deberes y también de sus actos tanto si son correctos y como si no.

Esto es importante, así como también lo es que trabajes en su personalidad, en su autenticidad, en que sean y se sientan únicos… para que así, sean felices y no se dejen llevar por los estereotipos. En este camino, es fundamental el trabajo del pensamiento crítico y mucho más. ¿Cómo enseñar a nuestros hijos a serlo desde que son pequeños? Acá, te compartimos algunos consejos para apoyarte.

– Fomenta el pensamiento crítico: esto es fundamental porque les ayudará a pensar más allá de la mentalidad de todo el grupo. Tendrán su propio criterio ante las cosas y serán capaces de entender que aunque todos estén de acuerdo en algo, no significa que sea lo correcto ni tampoco lo acertado.

– Buena gestión emocional: Como puedes ver, ser auténtico o único no significa ser el que destaque por encima de todo, sino que sean capaces de entender que ellos, son importantes. Es necesario que sepan que decir la verdad es necesario, que sus deberes son su responsabilidad y que sus actos siempre tendrán consecuencias positivas o negativas.

– Ser uno mismo: Como no podría ser menos, ser único significa ser uno mismo, no dejarse llevar por otros y saber tomar las decisiones más acertadas en cada momento, tanto las fáciles como las difíciles.

– Respeto a uno mismo y a los demás: Respetamos a los demás, podemos no estar de acuerdo con sus opiniones pero lo que sí podemos hacer es escucharlas y valorarlas. También nos respetamos a nosotros mismos como personas maravillosas que somos con nuestras cosas buenas y con otras que hay que mejorar.

– Conocimiento de las fortalezas y debilidades: Analizo mis puntos fuertes, me siento orgulloso de ellos y sigo por esa misma línea. A su vez, me centro en mis debilidades y límites, los acepto y me pregunto a mí mismo si puedo hacer algo para superarlos. Este tipo de retos aumentan la seguridad y la confianza en uno mismo.

Aunque todo esto no es fácil de trabajar y lleva su tiempo hacerlo desde que son pequeños, es fundamental para que a medida que vayan creciendo, te des cuenta cómo su personalidad está cambiando y fortaleciéndose para ser una persona de éxito en la vida.