Hábitos de sueño en las vacaciones

En este tiempo es normal que los horarios se relajen y los papás dejen a sus hijos acostarse más tarde, pero ¿cómo afecta esto a los menores? ¿Se puede ser más flexible en esta materia? Con el cambio de hábitos durante las vacaciones, hay un desajuste de nuestro oscilador interno (reloj biológico), coordinador de los ritmos del ciclo sueño-vigilia, temperatura y producción de hormonas.

Esto produce el surgimiento de varios trastornos del sueño siendo el más severo el síndrome conocido como fase retrasada de sueño. El horario de vigilia-sueño debería ir asociado a la exposición solar, ya que la melatonina, hormona que regula el ciclo, se produce en relación a este estímulo, indicando al organismo que es hora de dormir.

Lo habitual es que, durante las vacaciones, los niños pierdan su horario de vigilia-sueño ideal, debido a que no sigue el horario de la exposición a la luz solar. Esto varía según la edad, es muy frecuente que los adolescentes terminen acostándose a altas horas de la madrugada y con esto, durmiendo la gran parte del día.

Durante las vacaciones, se recomienda no alterar en más de 2 horas el horario ideal. Esto depende según la edad, si el horario ideal es que se duerma a las 21 horas, durante las vacaciones, a más tardar, y siendo bastante flexible, debería estar durmiendo antes de las 11:00 p.m.

La exposición a luz solar se ve alterada porque los niños pasan muchas horas frente a pantalla, lo que le da al cerebro estímulos equivocados respecto de la hora del día. Por ello, es recomendable integrarlos en actividades como deportes, la lectura, desarrollar hobbies, casi cualquier actividad es de mayor utilidad que las pantallas.