¿Por qué debemos enseñar la escucha activa a nuestros hijos?

La escucha activa es efectiva, significa escuchar y entender la comunicación desde el punto de vista de quien nos habla. Escuchar activamente a una persona es tratar de comprenderla sin juzgarla, es mostrarle de algún modo que hemos entendido bien sus sentimientos y esta es una habilidad que podemos aprender desde niños.

En un nivel básico, la escucha activa es fundamental para el aprendizaje, al practicar ahora la escucha activa con tus hijos, lo estás preparando para que sea un oyente efectivo en la escuela, ya que están estrechamente ligadas al seguimiento de instrucciones, la comunicación efectiva, las mejores relaciones, el pensamiento crítico, el liderazgo, la empatía y la inteligencia emocional.

¿Cómo facilitar la escucha activa con nuestros hijos?

1. Leyendo: Cuando le lees a tu hijo, él está tomando la información auditiva y visualmente para analizarla y poder entenderla. Cuando te dedicas a la lectura interactiva, le das un impulso extra a sus habilidades de escucha.

2. Mira a los ojos cuando nos hablan: establecer contacto visual prestando atención a sus miradas o gestos, le hará comprender que están prestándole toda tu atención.

3. Utilizar preferentemente las preguntas abiertas: Esta técnica consiste en preguntarle para conseguir por su parte una respuesta que contiene cierto desarrollo. Por ejemplo: «¿Qué es lo que quieres decir con…?»

4. A través del juego: Cualquier actividad lúdica y divertida que implique ciertas reglas es clave para enseñar a los niños a escuchar de forma activa. Respetar las reglas de un juego, tener que esperar un turno o respetar a quien tiene la palabra ayuda a desarrollar la habilidad de escuchar.

5. Para enseñar escucha activa a los niños, la clave está en hacerlo con el ejemplo: La clave para que un niño escuche de forma activa es que sienta que los demás también lo escuchan a él con atención, con comprensión y con total empatía. Si los adultos pretenden que los niños aprendan a escuchar, es una condición primordial, hacerlo mediante el ejemplo.

La escucha activa es esencial para mantener una comunicación con nuestros hijos sin sesgos, una comunicación abierta y de calidad entre padres e hijos.